No se aísle
Es común no querer ver ni hablar con nadie al principio, y está bien algunos días; pero a lo largo del tiempo es contraproducente. Acepte ayuda: el dolor en solitario es más doloroso.

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AcompañamientoUn proceso necesario que, así como tiene un principio, debe tener un fin.
Transitar el duelo es necesario e implica el desafío personal de atravesar el gran dolor de la ausencia y restablecer el vínculo de amor que había antes de la pérdida, obviamente de modo distinto.
Culminar el duelo no implica separarse ni olvidar a quien murió, sino aprender a relacionarse con él o ella desde el recuerdo sano, aprender a vivir sin dolor y hasta encontrarle un nuevo sentido a la vida; volver a tener ganas de todo, hasta de vivir, que es lo que también se pierde.
En este proceso, la aceptación —que no es estar de acuerdo, sino reconocer lo irreversible de la muerte— es el principal obstáculo, y además generalmente viene cargada de culpa y rabia.
Los vínculos no resueltos también son obstáculos para la aceptación; por eso es necesario, a veces, recibir ayuda profesional para resolver lo que provoca angustia, síntomas físicos y hasta enfermedades si no se resuelve.
El duelo es un proceso que deberá transitar indefectiblemente, que depende mucho de cuánto colabore la persona más allá del tiempo, y que así como tiene un principio, debe tener un fin.
Es común no querer ver ni hablar con nadie al principio, y está bien algunos días; pero a lo largo del tiempo es contraproducente. Acepte ayuda: el dolor en solitario es más doloroso.
No tema llorar ni hablar de lo que siente. Esas dos serán sus herramientas primordiales y básicas para ayudarse a atravesar el duelo.
Si siente que no puede solo o sola, solicite ayuda profesional. Acompañarse es también una forma de cuidarse.
“Aprender a vivir sin dolor y encontrarle un nuevo sentido a la vida.”
Contenido gentileza de
Lic. Patricia Nieto Velasco — Psicóloga especializada en Situaciones de Crisis
Directora del Centro Vivir el Duelo · www.vivirelduelo.com